Brigada Lincoln

De la Brigada Lincoln a Miami pasando por el Jarama

Mi amiga María José, aunque es de una localidad castellana, vive en Cataluña y un día me preguntó por los orígenes de un himno religioso, muy cantado por determinadas comunidades religiosas, llamadas en España «de base». Ella algo sabía  y… ¡Cómo me sonaba aquella canción! Parece que en España se llama Junto a ti, al caer de la tarde. Nada que ver con aquello que cantaba mi abuelo sobre un río español y que… pero vamos al asunto.

Apellidándome Smith, podría haberme llamado Joseph, como el mítico fundador de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, vamos, lo que vienen a ser los mormones. Pero no, me tenían que poner Josep, que se pronuncia /yusep/ y me paso la vida deletreándolo. Esto viene de algún sitio, claro. Debo confesarlo, ¡tuve un abuelo comunista!, y se llamaba Josep.

Como sabéis, en julio de 1936, el general Franco se alza contra el gobierno de la República, controlado por socialistas y comunistas, que habían ganado las elecciones unos meses antes y a los fascismos europeos, especialmente italianos y alemanes, no les gustaba nada. A los oligarcas españoles tampoco les gustaba nada que el pueblo soberano hubiese dado su voto a todos aquellos desarrapados, la verdad.

Desde los inicios de la guerra se vio muy claro que aquello iba a trascender de una simple escaramuza y, a la vez que las grandes potencias miraban para otro lado y se empeñaban en que aquello era un asunto interno de los belicosos españoles, los regímenes de Mussolini y Hitler tenían muy claro que les iba mucho en aquella guerra. Los movimientos obreros de distintos países organizaron batallones de solidaridad con la República y varios miles de voluntarios llegaron a España desde distintos rincones del mundo para luchar por la libertad, la igualdad y todos aquellos valores que nos llegaban desde el Romanticismo.

Los anglosajones, especialmente estadounidenses afiliados al partido comunista, dejaron sus familias, sus novias, sus trabajos, sus estudios y se embarcaron en aquella sangrienta aventura que terminó siendo la XV Brigada, más conocida como Brigada Lincoln y cuyo cuartel general se instaló, por azares del destino, en Girona.

Allí acabó mi tío abuelo Walter que, antes de terminar pegando tiros en el valle del Jarama, cerca de Madrid, tuvo tiempo de hacerse amigo y casi hermano de un catalán del PSUC llamado Josep.

No os voy a  aburrir con los detalles pero, acabada la guerra, Josep  huyó de España, terminó en Miami, en casa de su hermano en armas Walter, este tenía una hermana -mi abuelita Mary-Berry- y… Os podéis imaginar el resto.

En casa, en mi infancia, recuerdo a mi abuelo, a mi tío abuelo y a algunos compañeros más agarrando la guitarra y entonando, con caras tristes y solemnes, aquella canción, cuya música conocía María José de las comunidades católicas españolas pero que, en realidad, era el himno de la Brigada Lincoln: Jarama Valley. Alguna vez, aún, la toco con el piano.

Jarama Valley
There’s a valley in Spain called Jarama
It’s a place that we all know so well
It was there that we gave of our manhood
And so many of our brave comrades fell.

We are proud of the Lincoln Battalion
And the fight for Madrid that it made
There we fought like true sons of the people
As part of the Fifteenth Brigade.

Now we’re far from that valley of sorrow
But its memory we ne’er will forget
So before we conclude this reunion
Let us stand to our glorious dead.